viernes, 20 de enero de 2017

SÁLVAME LITERARIO: DE NOVIOS Y AMANTES DE POETAS


Conmemoramos recientemente el cincuentenario de la muerte de Luis Cernuda. Nos sirve esta efemérides para recordar al poeta sevillano y la relación que mantuvo con otro joven, precisamente presentado por Lorca, en definitiva para celebrar el amor. La ruptura con él , Serafín Fernández Ferro (en la foto), inspiró la escritura de Donde habite el olvido.





MI ARCÁNGEL


No solicito ya ese favor celeste, tu presencia;
Como incesante filo contra el pecho,
Como el recuerdo, como el llanto,
Como la vida misma vas conmigo.

Tú fluyes en mis venas, respiras en mis labios,
Te siento en mi dolor;
Bien vivo estás en mí, vives en mi amor mismo,
Aunque a veces
Pesa la luz, la soledad.

Vuelto en el lecho, como niño sin nadie frente al muro,
Contra mi cuerpo creo,
Radiante enigma, el tuyo;
No ríes así ni hieres,
No marchas ni te dejas, pero estás conmigo.

Estás conmigo como están mis ojos en el mundo,
Dueños de todo por cualquier instante,
Mas igual que ellos, al hacer la sombra, luego vuelvo,
Mendigo a quien despojan de su misma pobreza,
Al yerto infierno de donde he surgido.





Hace  poco en El País se publicaba un artículo con un inédito poema que Lorca envió a poco más de un mes de ser fusilado. El destinatario fue un joven, Juan Ramírez de Lucas, con el que  mantenía una intensa relación amorosa el poeta granadino.

ROMANCE

Aquel rubio de Albacete
vino, madre, y me miró.

¡No lo puedo mirar yo!

Aquel rubio de los trigos

hijo de la verde aurora,

alto, sólo y sin amigos

pisó mi calle a deshora.

La noche se tiñe y dora

de un delicado fulgor

¡No lo puedo mirar yo!

Aquel lindo de cintura

sentí galán sin [...]
sembró por mi noche obscura
su amarillo jazminero
tanto me quiere y le quiero
que mis ojos se llevó.
¡No lo puedo mirar yo!
Aquel joven de la Mancha
vino, madre, y me miró.
¡No lo puedo mirar yo!

Podéis rastrear otro de sus amores, uno fundamental, en este otro artículo (¡y hay fotos!).

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